Has superado el filtro del currículum y te llaman para una entrevista. ¡Enhorabuena! Ahora empieza la fase decisiva. La buena noticia es que una entrevista se prepara, y quien la prepara parte con una ventaja enorme. Esta guía te acompaña paso a paso: antes, durante y después.
Antes de la entrevista
Investiga a la empresa
Dedica un rato a conocer a qué se dedica, su tamaño, sus valores y sus productos. Llegar sabiendo de la empresa demuestra interés y te permite conectar tus respuestas con lo que buscan.
Repasa la oferta y tu CV
Identifica los requisitos clave del puesto y prepara ejemplos concretos de tu experiencia que los demuestren. Si en tu CV pone algo, debes saber defenderlo.
Prepara tus respuestas a las preguntas típicas
Hay preguntas que casi siempre aparecen. Llévalas trabajadas (sin sonar a robot).
Las preguntas más habituales y cómo responderlas
- «Háblame de ti»: no cuentes tu vida; haz un resumen profesional de 60-90 segundos orientado al puesto.
- «¿Por qué quieres trabajar aquí?»: conecta tus objetivos con la empresa. Aquí se nota si la has investigado.
- «¿Cuáles son tus puntos débiles?»: menciona uno real y, sobre todo, qué haces para mejorarlo.
- «¿Por qué dejaste tu anterior trabajo?»: sé honesto pero positivo; nunca critiques a antiguos jefes.
- «¿Dónde te ves en 5 años?»: muestra ambición realista y ganas de crecer en ese tipo de puesto.
El método STAR para responder
Cuando te pidan ejemplos («cuéntame una vez que…»), usa el esquema STAR: Situación, Tarea, Acción y Resultado. Describe el contexto, qué tenías que hacer, qué hiciste tú concretamente y qué se consiguió. Es claro, ordenado y convincente.
Durante la entrevista
- Puntualidad: llega 10 minutos antes (o conéctate antes si es online).
- Lenguaje corporal: contacto visual, postura abierta, sonrisa natural y un apretón de manos firme.
- Escucha activa: deja terminar las preguntas y responde a lo que te preguntan, sin irte por las ramas.
- Actitud: transmite energía y ganas. La actitud se contrata tanto como la aptitud.
Las entrevistas online
Cada vez más procesos empiezan por videollamada. Cuida la conexión, la cámara a la altura de los ojos, la iluminación y un fondo neutro. Haz una prueba técnica antes y ten tu CV a mano fuera de cámara.
Las preguntas que TÚ debes hacer
Al final casi siempre te dirán «¿tienes alguna pregunta?». Decir que no es un error. Pregunta por el día a día del puesto, el equipo, cómo se mide el éxito o los siguientes pasos del proceso. Demuestra interés y te da información valiosa.
Después de la entrevista
Un breve correo de agradecimiento el mismo día o el siguiente te diferencia: agradece la oportunidad, reafirma tu interés y recuerda brevemente por qué encajas. Y aunque no salga, pide feedback: te ayudará en la próxima.
Cómo la formación juega a tu favor
Llegar a la entrevista con formación reciente y acreditada te da seguridad y argumentos. Poder decir «me he formado específicamente en esto» con un certificado de profesionalidad o un curso del SEPE demuestra compromiso y reduce el riesgo percibido por el reclutador.
Preguntas frecuentes
¿Cómo controlo los nervios? Preparándote. La confianza nace de saber que llevas las respuestas trabajadas. Respira hondo y habla despacio.
¿Puedo llevar apuntes? Una pequeña lista de preguntas o datos clave está bien y demuestra organización.
Conclusión
Una entrevista no es un examen sorpresa: es una conversación que puedes preparar. Investiga, ensaya tus ejemplos con el método STAR, cuida la actitud y haz seguimiento. Con un buen currículum que te abra la puerta y una entrevista bien preparada, tus opciones se multiplican. Y si quieres reforzar tu perfil, fórmate con nuestro catálogo de acreditaciones oficiales.